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miércoles, 7 de noviembre de 2018

Material para comprender la naturaleza del procés

De esta dirección podéis descargar más publicaciones, entrevistas y documentación de varios autores que permiten descifrar la naturaleza política, social y también cultural del procés

https://www.dropbox.com/sh/kmeug6wb4yifoaf/AABzJhFP8a0PCb0dtxNO5xbya?dl=0

martes, 11 de septiembre de 2018

Conversación con Salvador López Arnal sobre izquierda y nacionalismo (publicado en Rebelión)



Me gustaría preguntarte en torno a un artículo que has publicado en El Viejo Topo del pasado mes de junio de 2018: “Inventemos un nuevo país de países”. Empiezo por el título si te parece: ¿qué es un país, cómo lo podríamos definir o entender? Puestos en ello: ¿y un país de países?
Utilizo la palabra “país” o “país de países” por razones operativas, para no entrar en polémica desde el principio e intentar que el lector caiga en los términos trillados que son los que le estoy proponiendo esquivar. La palabra “nación” tiene una carga jurídica y política que, desde mi punto de vista, no está en el centro del problema. No quiero hacer aquí un debate teórico más, pero lo esencial de ese concepto es que da el paso desde el reconocimiento de una realidad cultural e identitaria propias, al deseo de que dicho reconocimiento se traduzca en el ejercicio del poder sobre un determinado territorio basado justamente en aquella, una realidad que el nacionalismo tiende a particularizar lo más posible frente al resto y a definir de forma cada vez más uniforme excluyendo de esta forma tendencialmente a una parte de la población. Pero tampoco me interesa enfocar el tema, como lo hacen muchas personas progresistas, como un mero problema de (re)distribución de recursos entre territorios aceptados como “naciones” en función de dicha particularidad cultural e identitaria que, siguiendo la argumentación de los nacionalistas, estas también consideran acabadas y definitivas, en definitiva naturales y ahistóricas. Su pregunta es: ¿combinamos las naciones, regiones y nacionalidades siguiendo un principio federal o confederal? No, yo no voy por ahí, pues para mí no hay que combinar de otra forma cosas ya existentes sino crear un algo nuevo.  El uso de la palabra “país” o “país de países” retrotrae a esos momentos abiertos y aún sin definir en los que todo esta por hacer, un momento que es el que vivimos o deberíamos vivir en España. 

miércoles, 4 de julio de 2018

Inventemos un nuevo país de países (publicado en El Viejo Topo de junio 2018)



Vamos a hablar de la reinvención de un país, de un país de países. Utilizo la palabra “país” para no empezar polemizando: no es relevante, a estas alturas, que lo llamemos nación -o nación de naciones- y no es suficiente que lo llamemos “estado” pues no se trata de proponer una nueva cáscara institucional sino algo más hondo y sentido que afecta no sólo a la organización colectiva de recursos y personas, sino también al sentimiento, a la identidad.

domingo, 4 de febrero de 2018

Antonio Santamaría: Ante el fracaso de las izquierdas catalanas

Un artículo muy sustancioso de Antonio Santamaría sobre la situación creada en la izquierda tras las elecciones catalanas, y publicado en el Viejo Topo Express.


http://www.elviejotopo.com/topoexpress/ante-fracaso-las-izquierdas-catalanas/

viernes, 22 de diciembre de 2017

21-D en Cataluña: cuatro conclusiones

El resultado de las elecciones catalanas ha vuelto a demostrar que la agenda nacional y la agenda social no son paralelas sino que se cruzan en perpendicular. Cuando aquella se plantea en regiones privilegiadas como Cataluña conduce a una emocionalización extrema, al bloqueo de los argumentos racionales, a la polarización en función de los míos y de los otros y al olvido de los de abajo. Todas las opciones progresistas han sido desgastadas del 21-D por la dinámica nacional provocando una concentración del voto en las opciones que mejor han sabido representar a “los nuestros” frente a los “otros”. Es la primera conclusión de las elecciones, algo sobre lo que llevamos advirtiendo desde hace  años: el juego nacional deglute la agenda social en poco tiempo y, una vez en marcha, es muy difícil parar su dinámica trituradora. Europa lo sabe muy bien. 

martes, 14 de noviembre de 2017

Carlos Jiménez Villarejo: Retrato económico del independentismo

Desde la constitución del Govern bajo la presidencia de Puigdemont, se puso en marcha activamente el llamado procés hacia la independencia de Cataluña, que, entre otras iniciativas, representó la creación y puesta en marcha de un conjunto de organismos públicos con aquel objetivo. Todo este proceso, con el apoyo de los lobbies de la ANC y Òmnium Cultural, ha representado en estos dos últimos años una dedicación intensiva de fondos públicos a dicho objetivo en claro perjuicio de los ciudadanos y, especialmente, de los más necesitados. Un despilfarro que está en la raíz de las acusaciones que ahora se formulan contra los máximos dirigentes de malversar fondos públicos.

jueves, 9 de noviembre de 2017

Multilingüismo y recomposición identitaria en España


Las relaciones entre lengua, soberanismo y construcción de pasados míticos han sido recurrentes en el mundo occidental desde la Revolución Francesa. En los tiempos que corren, el soberanismo, es decir, el intento de ciertos territorios de segmentarse políticamente del resto, tiene mucho que ver con el rearme de muchas regiones en un contexto de competitividad sin fin, de volatilidad de las inversiones en una economía mundial desregulada, en definitiva con el triunfo del neoliberalismo a escala planetaria. Casi siempre estos territorios, como es el caso de Euskadi, Cataluña o las regiones del norte de Italia, tienen unos niveles de renta per capita por encima de la media nacional y casi siempre disponen, además, de una lengua propia. Pero el deseo de segmentarse de una forma o de otra del resto de los territorios que conforman un Estado es mucho más general, es común a muchos otros espacios regionales con políticas competitivas y no sólo a aquellos con tradiciones lingüísticas propias.